El satélite natural de la Tierra protagonizó una de las noches más espectaculares del año. Conocida por marcar el fin del invierno en el hemisferio norte, la Luna llena de este mes trajo consigo un evento astronómico único.
La noche del pasado 3 de marzo, el cielo nocturno se iluminó con la presencia de la Luna de Gusano, la luna llena correspondiente al mes de marzo. Este fenómeno, que este año coincidió con un eclipse lunar total visible en diversas regiones como México y partes de Europa, capturó la atención de astrónomos y aficionados por igual.
¿Por qué se llama «Luna de Gusano»?
El curioso nombre no tiene una explicación astronómica, sino cultural. Según las tradiciones de los pueblos nativos de América del Norte, esta luna llena marcaba el momento en que el suelo comenzaba a descongelarse tras el crudo invierno.
Al ablandarse la tierra, las lombrices y gusanos comenzaban a emerger, atrayendo a los pájaros y simbolizando el regreso de la primavera y el renacimiento de la naturaleza. En otras culturas, este evento también se conoce como la «Luna de Savia» o «Luna de Azúcar», haciendo referencia al inicio de la temporada de recolección de jarabe de arce.
Un espectáculo visual amplificado
En esta edición de 2026, el satélite se mostró en su fase máxima de iluminación a principios de mes. Al coincidir con el perigeo (su punto más cercano a la Tierra), muchos observadores pudieron notar una superluna: un disco lunar que luce aproximadamente un 14% más grande y un 30% más brillante que una luna llena promedio.
Significado y rituales
Más allá de los datos científicos proporcionados por la NASA, la Luna de Gusano posee una fuerte carga espiritual. Se considera un periodo ideal para la renovación personal y el crecimiento.
Expertos en bienestar y astrología sugieren aprovechar esta energía para:
–Limpiar espacios físicos: Deshacerse de lo que ya no se usa para permitir que la energía circule.
–Nuevos comienzos: Es el momento de planificar proyectos y «sembrar» intenciones para el resto del año.
–Cierre de ciclos: Aprovechar el simbolismo del despertar de la tierra para dejar atrás hábitos estancados.
Para quienes se perdieron el pico máximo del 3 de marzo, la Luna continuará mostrándose imponente durante las noches siguientes, recordándonos que, al igual que los gusanos bajo la tierra, la vida siempre encuentra su camino para emerger de nuevo.
